Las oficinas de Palantir están equipadas con camas y duchas, y ofrecen tres comidas al día, camisetas de futbol replicas – lars7.com – según se publica en Quora. El friquismo llega hasta el punto de llevar camisetas con este mensaje, según publica The Bussiness Insider . Aunque el proyecto de construcción de este edificio data del año 1905 no se inaugura hasta 1917. El proyecto fue encargado al arquitecto Francisco de Paula Casado aunque también participó en el mismo el arquitecto Arturo de Navascués y Ligués. Esta idea la comparte un programador que rechazó una oferta en la empresa: “Por alguna razón todavía esperan que los empleados estén en la oficina hasta después de la cena los viernes”, equipaciones futbol escribió en Reddit. Es una de las empresas más eminentes de Silicon Valley pero está envuelta en una nube de misterio. La empresa es conocida por contratar programadores informáticos jóvenes directamente de la escuela y pagarles un alto sueldo al estilo Silicon Valley, aunque no tan elevados como Google o Facebook. Algunos de sus trabajadores la definen como una empresa “friki”, que desprende un ambiente un tanto “embarazoso”, dice un empleado en un vídeo promocional, o “tocando la rareza”, dice otro.

Hablando de comprar casas, otra de las ventajas de trabajar en Palantir es que la compañía ofrece ayudas económicas para alquilar o comprar propiedades, ya que la empresa quiere tener cerca a sus trabajadores. Pero lo que podrían significar unos muy buenos incentivos, también podría leer como un mensaje de la empresa a sus trabajadores que dice: ¡ “La mayoría de la gente que conozco trabaja 60 horas a la semana, y no es un estándar extremo”, escribe uno de sus trabajadores en Glassdoor. De todos modos, sus trabajadores la valoran en 4,5 sobre 5 puntos. Por ello, si lo que quieres es estar informado sobre todo lo que es tendencia este verano, y quieres prepararlo todo para estar a la última en prendas de baño, este post puede ayudarte. La compañía fue comprada en 1990 por Bernard Tapie, por 1600 millones de francos (actualmente 243,9 millones de euros), camisetas personalizadas baratas que Tapie pidió prestados.